Responsabilidad civil de los administradores de una pyme

La Ley Concursal establece un sistema de responsabilidad jurídico-privado de los administradores de las empresas insolventes. Tanto para sociedades de responsabilidad limitada (SRL) y sociedades anónimas (SA). El sistema establece dos tipos de responsabilidades fundamentales que exponemos en el post actual.

Tipos de responsabilidades de los administradores en la ley concursal

Responsabilidad por daños

La responsabilidad por daños está establecida en el artículo 238 LSC y en el artículo 241 LSC, dentro de la responsabilidad por daños distingue entre la acción social y la acción individual.

Acción individual

La ley concursal establece que los administradores sociales de las pymes deberán responder de todas las acciones u omisiones que haya realizado la empresa y hayan causado daños a terceros o a los propios socios de la empresa para favorecer sus intereses individuales. La acción de responsabilidad individual tiene el objetivo de reparar las acciones del administrador o los administradores de pymes que hayan causado dicho daño.

Las acciones que pueden provocar el inicio de la acción de responsabilidad por la acción individual son las siguientes:

  • Cuando el administrador o los administradores incumplen las obligaciones y deberes de los administradores. El deudor debe infringir alguno de los deberes y obligaciones que se establecen en el ordenamiento.
  • El comportamiento de las acciones u omisiones deben ser imputables a los administradores como tal.
  • El desarrollo de acciones antijurídicas, culposa o negligente que produzcan daño a los socios o terceros.
  • Las acciones negligentes deben lesionar directamente a los socios y/o terceros. Si el daño es indirecto no podrá ser imputable el administrador o administradores.
  • El acto lesivo de los administradores deber tener relación de causalidad con el daño ocasionado.
  • Las decisiones estratégicas que se adecúen con el estándar de diligencia de un empresario ordenado.

Acción social

En el caso de que el patrimonio que fuera dañado por las acciones lesivas de los administradores fuera el de la propia sociedad se deberá iniciar una acción de responsabilidad social, no una acción de responsabilidad individual. La acción social podrá iniciarse como consecuencia del incumplimiento de los deberes que las leyes y estatutos imponen a los administradores para proteger jurídicamente a la sociedad. En caso de que estas acciones hayan dañado el patrimonio social de la sociedad.

El objetivo de la acción social es reintegrar el patrimonio social que las acciones lesivas de los administradores hayan podido ocasionar. Las acciones sociales pueden ser iniciadas por la propia sociedad en la Junta General. Pero, también, los socios, si la convocatoria de la Junta General no se produjera, podrán iniciar la acción social.

Siempre y cuando el socio tenga más del 5% del capital social de las sociedades de capital o el 3% de las sociedades cotizadas. Podrán solicitar la acción nen interés de la sociedad cuando los administradores no convoquen la Junta General después de la solicitud, si la sociedad no inicia en el periodo de un mes la acción social desde la Junta General en que se decidió iniciarla o cuando el acuerdo de la Junta General no fuera favorable al ejercicio de la acción de responsabilidad social.

Además, de los socios, los acreedores, también, podrán ejercitar la acción de responsabilidad social contra la sociedad. En caso que no haya sido iniciada por la sociedad o los socios. Y en caso que el patrimonio social de la sociedad resulte insuficiente para el pago del crédito de los acreedores.

Responsabilidad solidaria por deudas

Otra de las responsabilidades que se establece en la Ley Concursal es la responsabilidad solidaria por deudas. Esta responsabilidad estable que los administradores deben responder de las deudas contraídas por la sociedad cuando esta se encuentra en causa de disolución. La Ley Concursal estable en el art. 363 debe disolverse en los siguientes casos:

  • En el caso que la sociedad cese la actividad o actividades por la que se constituyó como sociedad, se considera cese de la actividad cuando este dura más de un año.
  • Cuando existe imposibilidad manifiesta de lograr el fin social de la misma.
  • Cuando existe paralización de los órganos sociales que evite el funcionamiento de la misma.
  • La reducción del patrimonio neto de la sociedad sea menor a la mitad del capital social.
  • Reducción del capital social por debajo del mínimo legal establecido.
  • Cuando el valor nominal de las participaciones sociales sin voto excediera la mita del capital social desembolsado y este no fuera reestablecido en el plazo de dos años.
  • Cualquier causa establecida en los estatutos de la sociedad.

El administrador de la sociedad cuando conoce que su sociedad de se encuentra en una causa legal de disolución y no haya convocado en dos meses la Junta General para acordar la disolución de la misma o la declaración de concurso de acreedores, asumirá con su patrimonio personal las deudas contraídas por la sociedad con posterioridad al inicio de la causa legal.

Tanto las acciones de responsabilidad social como las acciones de responsabilidad individual por daños las acciones de responsabilidad solidaria por deudas podrán realizarse hasta cuatro años después del día en que el administrador ejerció dicha acción.

Servicios como abogados para pymes

Desde Concurso Pymes le ofrecemos la defensa jurídica que necesita su pyme como abogados especialistas en concurso de acreedores. En nuestros años de experiencia hemos realizado la defensa jurídica de multitud de pymes en situación de insolvencia, tanto para concurso de acreedores ordinarios, como concurso de acreedores exprés y preconcurso de acreedores en Barcelona y Madrid. Ante las situaciones de insolvencia le asesoraremos sobre las acciones de responsabilidad que pueden iniciar en su contra y como actuar de manera correcta para evitar responder con su patrimonio propio.

 

Estrategia SEO desarrollada por PosicionandoT.