Reestructuración preventiva de las pequeñas y medianas empresas

Las pequeñas y medianas empresas con problemas económicos tienen diversas opciones para hacer frente a la situación. En el post actual exponemos la reestructuración de la deuda de las pequeñas y medianas empresas como posible solución a esta situación. En el 2019 se concluyó y aprobó la Directiva Europea sobre reestructuración preventiva y segunda oportunidad. Este cambio ha afectado al derecho pre-concursal del estado.

La directiva europea divide a las empresas según su viabilidad económica y viabilidad financiera:

  • Viables, tanto a nivel financiero como económico
  • Viables económicamente, pero no financieramente
  • Inviables económicamente, pero si financieramente
  • Inviables, tanto a nivel financiero como económico

Esta división de empresas se usa para decidir los pasos a seguir con la mismas. Las empresas viables en los dos niveles podrán continuar con su funcionamiento bajo las reglas de derecho común, las empresas viables a nivel económico, pero no financiero optarán por la reestructuración preventiva, las empresas viables a nivel financiero, pero no económico se realizará la liquidación societaria y las empresas inviables en los dos niveles realizarán la liquidación concursal.

Herramientas ofrecidas por la reestructuración preventiva

El marco de reestructuración preventiva ofrecer las herramientas especiales para la reestructura del pasivo de la empresa, no del activo. Siendo su principal objetivo maximizar el valor futuro de la empresa tras la reestructuración preventiva, siendo una alternativa real a la liquidación de la misma. Evitando el cierre de empresas viables económicamente, aunque con problemas puntuales a nivel de financiación. Además, intenta incentivar que las empresas que no son viables en ninguno de los dos niveles sean liquidadas lo antes posible, evitando que este tipo de empresas puedan acogerse a la reestructuración preventiva.

La reestructuración preventiva de las empresas intenta ser restrictiva, para lograr que la elusión del concurso de acreedores tenga sentido. Al operar en la previsión de futuro, el cual depende de múltiples variables que pueden cumplirse o no, tiene una cierta incertidumbre. La directiva europea establece dos sistemas de control. Un sistema de control interno y otro externo. El primero corresponde a los propios acreedores y el segundo al juez.

Si su pyme es viable a nivel económico, pero no financiero, y puede optar por la reestructuración preventiva para evitar el concurso de acreedores, no dude en contactarnos, Le informaremos de las características y opciones de su pyme ante esta situación.

 

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